sara Son tan majas, tan adorables, tan simpáticas, tan poco entrometidas… ojalá hubiera más víboras como ellas, el mundo estaría más limpio, son las superheroínas encargadas de hacer emocionante las vidas de las actuales novias.
Hay un tipo de ex que todas conocemos; las sutiles, ésas que siguen detrás, pensando que aún queda algo “mágico” entre ellos y que se intentan hacer las “amiguitas”, entran bien por los ojos, te hacen pensar que él era un buen tío, más que nada porque ellas te lo dicen “es muy buen chaval, cuídalo”, LITERAL. Pero bueno, son inofensivas, más que nada porque los chicos se cansan de las chicas que creen en “conexiones especiales”, cosa que encuentro normal, yo las mandaría a un psiquiátrico de inmediato.
También están las escandalosas estúpidas, ésas que no son sutiles, sino todo lo contrario, mandan SMS al chico diciéndole que aún la quiere a ella y que, si hace lo que hace, es para darle celos. ¡OHHH SÍ, BRRRRRRRRAVÍSIMO! Me encanta, la creída de turno, son graciosas, siempre intentarán llamar la atención cuando él esté delante, ya sea con vestidos “provocativos” de los que tienen la teta fuera y con estampados de flores, o con gritos de aprobación hacia otros tíos “joooooder, qué bueno está Manolín, ¡le comía todo aquí mismo!” son increíbles, pero divertidas, ya os lo digo, os asegurarán conversaciones de horas sobre ellas, riendoos como si no hubiera mañana.
Otro tipo… las despechadas, las que, a través de amigas, intentan hacer ver que el chico era un cabrón de gran espectro, mezclarán Roma con Santiago sólo para que tú sepas que él fue un cerdo malo malísimo que la dejó por otra, por ejemplo por la escandalosa, cosa que a ti no te importa, porque miras a la despechada y piensas “normal, si no vales pá ná”. Aún así, sus amigas siguen ahí, como intentando salvarte de los peligros del lobo feroz, que te va a dejar sólo los huesos, frágil y hecha un despojo. Es entonces cuando piensas “ya está, ya ha pasado lo peor, no quedan más”.
Mentira, queda LA EX, la importante, y créeme que la cosa cambiará cuando conozcas a aquélla cerda marrana de la que estuvo “enamorado”, ya sabes, la única persona que le “rompió el corazón” y todas las mierdas de esa índole. Tú sabes quién es ella, él no sabe que tú lo sabes, y ahí estás, como una mongola mirándola de reojo y de abajo a arriba, fijándote en si tiene los pies planos, celulitis, las tetas pequeñas, lleva demasiada mierda en la cara o habla con voz gangosa, rezas porque sea la típica tontita, pero te das cuenta de que no, de que la asquerosa de ella es perfecta… miras a tu novio y ¡qué sorpresa! resulta que él está mirando hacia ella, como en plan “buf, ¿qué hace ella aquí?”, pero tú “no sabes nada” y tienes que seguir así, te acercas a darle un beso, pero él no está por la labor… entonces ya empiezas a sentirte aún peor, y te vas… porque si te quedas 1. la matas sin motivo, 2. te echas a llorar como un bebé.
Así que optas por irte y tomar el aire porque tienes “mucho calor”, cosa que él se cree porque como “no sabes naaaada” y pasas frío como una mongola chica triste. Ella se va. Cinco minutos después, sale él. Le abrazas, nota algo, pero te da vergüenza decir qué pasa. Al final acabáis en una discusión digna de una película de Hollywood protagonizada por Kate Winslet, vaya… DRAMÓN.
¿Culpa de quién? De LA EX por haber sido especial… impepinable.
Espero servir de ayuda, la próxima entrada no será de éstas, lo juro solemnemente, simplemente me apetecía escribir de esto, aunque no es mi estilo XD