Valiente jilipollas el tío. Le podían haber partido la cara perfectamente (seguro que pasó algo más pero no lo echan, y asi queda todo “guay”). Pero claro, con una cámara delante, la gente se corta. Que lo haga en un cine de Sevilla o Mérida, ni cámara ni chorradas, ese sale directo al hospital fijo.
Valiente jilipollas el tío. Le podían haber partido la cara perfectamente (seguro que pasó algo más pero no lo echan, y asi queda todo “guay”). Pero claro, con una cámara delante, la gente se corta. Que lo haga en un cine de Sevilla o Mérida, ni cámara ni chorradas, ese sale directo al hospital fijo.